EMBARAZO Y COVID

SARS COV2 es el virus causal de la enfermedad por coronavirus 2019, pertenece a la familia de los betacoronavirus. El centro para control y prevención de enfermedades (CDC) y Organización mundial de la salud (OMS) han reportado más de 55 millones de casos nuevos a nivel mundial desde el primer caso en Wuhan, China al final del 2019. La vía de transmisión es de persona a persona con contacto directo (menos de 2 metros) a través de secreciones respiratorias. El virus se ha aislado en materia fecal, secreciones oftálmicas y semen, pero el rol que juegan en la transmisión es incierto. El periodo de contagio inicia antes de la aparición de los primeros síntomas (2-3 días), el riesgo de transmisión depende del tipo y duración de exposición (a mayor tiempo de contacto mayor riesgo). Los signos y síntomas más comunes en la mujer embarazada son: tos, dolor de cabeza, dolor muscular, fiebre, falta de aire, alteración del olfato y del gusto. En menos del 10% se presenta nausea, vómito, fatiga o diarrea. En el perfil bioquímico se podrá encontrar leucocitosis, linfopenia (pocos linfocitos), elevación de marcadores de inflamación (procalcitonina, ferritina o velocidad de sedimentación globular) y trombocitopenia (plaquetas bajas). Según el National Institue of Health (NIH) se puede clasificar la enfermedad en leve, moderada, grave y crítica, estos últimos son los casos que ameritan estancia hospitalaria. El embarazo no aumenta el riesgo de contraer SARS COV2, sin embargo se ha visto que puede tener peor desenlace comparado con mujeres de la misma edad no embarazadas. Algunas complicaciones que se pueden presentar son: neumonia, falla respiratoria, arritmias, insuficiencia renal y desórdenes gastro intestinales, entre otros. El riesgo de transmisión al bebé no es clara, sin embargo el 95% de ellos son completamente sanos al nacimiento. Es importante hacer el diagnóstico diferencial con otras infecciones respiratorias y enfermedades propias del embarazo como preeclampsia o síndrome de HELLP. Las pacientes con embarazos de término que sean sometidas a cesáreas programadas o inducción del trabajo de parto necesitarán resultado de hisopado nasofaringeo negativo 24-72 horas antes del ingreso hospitalario. La infección por SARS COV2 no debe alterar la vía de nacimiento que ya se había planeado en conjunto con el ginecólogo a menos que se trate de una enfermedad severa en donde el bienestar materno- fetal pueda estar en riesgo. Las mujeres embarazadas deben seguir los mismos lineamientos de prevención de la exposición viral: distanciamiento social de al menos 2 metros, usar cubrebocas de 2-3 capas al estar en contacto con personas que no vivan en misma casa, evitar aglomeraciones, lavado o sanitización de manos contante y desinfección de superficies. En caso de presentar signos o síntomas o estar en contacto con alguien infectado avisa de inmediato a tu médico.

Dra. Ingrid M. Mejía Castañeda